dijous, 10 d’octubre de 2019

Más sobre las murallas de Barcelona

Detalle de la muralla romana
(versió en català aquí).

A pesar de que la ruta de Las murallas de Barcelona es de las últimas que he añadido al catálogo de Literat Tours, es una de las que, proporcionalmente, ha tenido mejor acogida en cuanto al número de asistentes. ¡El boca a oreja funciona! Lo cierto es que esta ruta permite descubrir algunos lugares de Barcelona absolutamente desconocidos para mucha gente. 
Las murallas de Barcelona se construyeron en los siglos III-IV y permanecen en pie gracias, en buena parte, a que fueron "recicladas" cuando se construyeron las murallas medievales (en los siglos XIV y XV) que defendían un perímetro mayor. Las murallas romanas no se derribaron, sino que se adaptaron a los nuevos tiempos: se abrieron puertas y ventanas, se construyó encima, en el interior y al lado, en definitiva, se aprovechó la potencia, la altura y el grosor para alzar nuevas edificaciones. 
Este hecho es lo que ha permitido la buena conservación de esta muralla romana. A lo largo de la historia, mil y una construcciones se fueron superponiendo protegiéndolas del deterioro o la destrucción.
Algunas partes se han perdido, como la de la plaza del Ángel, pero muchas otras se han redescubierto, especialmente en épocas recientes, cuando se han derribado las casas que las tapaban o que se habían construido encima: en la plaza Nova, la plaza Frederic Marés o la calle Sotstinent Navarro.


En el interior del Centro Sínia

Hay otros puntos de la muralla romana, en cambio, que aún quedan escondidos o por explorar aunque conozcamos su trazado: en las calles Avinyó, Banys Nous o de la Palla. En algunos casos, la muralla está a la vista pero en el interior de edificios particulares, como en las calles Lledó (Hotel Mercer) o Call. Uno de los casos más espectaculares es el que ilustran las fotografías que podéis ver a continuación: pertenecen a la calle Banys Nous, 16, donde se encuentra el Centro de Día Ocupacional para Personas con DiscapacidadFísica Sínia. Si os acercáis, el personal que atiende el centro -encantadores y amabilísimos todos- os acompañará para visitar su interior y descubrir restos de la muralla, arcadas y torres de defensa. Un detalle curioso es que se puede apreciar una escultura -¿de un legionario, quizás? - que se recicló hace casi 2.000 como sillar para la muralla.


En el interior del Centro Sínia


En el interior del Centro Sínia


Torre de las murallas

Fragmento de escultura utilizado como sillar

El acceso es libre y, como ya os he dicho, el personal que trabaja os acompañará encantado en la visita al centro. ¡Aprovechadlo!


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